2 de julio de 2013

¡Hasta septiembre!







Hola a tod@s.

Una novela por terminar, un proyecto que verá la luz muy pronto y un montón de trabajillos sobre restauración de muebles antiguos. Ese será mi panorama durante los meses estivales que tengo por delante. Vaya, un paisaje muy apetecible.
Por ahí anda todavía la mesilla decimonónica que comencé a restaurar hace tres veranos, y la vitrina, y la otra mesita, y aquel mueble que me regaló un barrendero. Me apetece mucho verlos por fin en mi salón. Y es que estoy en una fase en la que necesito dar «carpetazos» a mansalva. Seguramente tendrá algo que ver con el control. Controlar algo: lo que sea. Mangonear; eso es. Hacer lo que me dé la real gana sin sentir que caen sobre mí las Siete Plagas de Egipto. Ser mala malísima. Holgazanear. Rascarme la barriga. Tocarme los pinrreles. Abanicarme el momene. Café con hielo, una buena sombra y un libro en la mano. Dos libros. Tres libros. Una purrela de libros.  Una torreeeeee…

Buen verano, chic@s. Hasta septiembre.
Pasadlo bien y no os lo penséis: sed malos malísimos.