3 de diciembre de 2012

Tercer aniversario de Tierras de Alquimia




Ya ha pasado otro año. Otro año más… (glub).

Mi blog cumple tres añitos. Ha soplado sus velitas y se ha tomado la porción de tarta él solito, con su tenedor de niño grande y sin ayuda de mami. Es todo un caballerete, sí señor. 

¿Y en qué he andado metida estos últimos doce meses?

Escritura, escritura, escritura y algo de dibujo. Ilustraciones muy puntuales y escogidas. Ya adelanto que tendré que dejar por completo la ilustración en cuanto acabe las tres últimas en las que ando trabajando. Me es imposible abarcar más. Escribir se come todo mi tiempo libre y ha llegado el momento de priorizar. No aceptaré más encargos. De hecho he tenido ya que rechazar varios. Me sabe mal tener que decir «no» pero no me queda otra. Esta vorágine de prisas no va conmigo. Las nuevas tecnologías tampoco. Me gusta tomarme mi tiempo con el ratón, que es lo único que manejo con soltura. Eso y el portaminas de toda la vida. Yo funciono así. También es verdad que jamás tuve la intención de dedicarme a ello. Los trabajos que me surgieron fueron fruto de la casualidad. Nunca me he promocionado. A la vista está que no tengo ni blog ni flickr ni nada de nada. El boca-oreja funcionó sin buscarlo. Y por supuesto, no estoy diciendo que ya no vaya a dibujar más. Ya lo hacía mucho antes de aprender a leer y a escribir. No, de eso nada. El dibujo forma parte de mí y sería absurdo. 

Y bueno, pasando a la escritura os diré que estoy trabajando en varias de mis novelas antiguas. Tras los cambios realizados pienso que ahora son historias mucho más sólidas, que no mejores. Me parecería una hipocresía decir que son mejores. Siempre han tenido una trama muy potente. Creo que ante todo una debe ser justa con sus obras. Pueden estar mejor o peor escritas, pero no por ello van a dejar de ser buenas o malas historias. Lo serán «pese a». He pulido todo lo bueno que pudieran tener para que brillaran con más fuerza. He reforzado las escenas que lo necesitaban, he eliminado otras, he dado claridad a las tramas, y he otorgado más profundidad a los personajes… En fin un montón de cositas. Todo sea para que puedan ser publicadas. Ese es el objetivo. 

Pero mientras andaba sumergida en este proyecto, me ha pasado una cosa muy curiosa. Una de mis novelas, La risa del violín, la cual he querido transformar, pulir y mejorar, se me ha resistido la muy perraca. La primera vez que lo intenté, nació Tiempo de niebla y ceniza. Una obra totalmente nueva y que nada tenía que ver con ella. Me pareció insólito, la verdad. Ahora Tiempo de… marcha por sí sola y estoy muy, pero que muy contenta de su desarrollo. Es una de esas novelas que sé que disfrutaré a tope, de las que «se escriben solas», como suelo llamarlas yo. He tenido que dejarla aparcada por este proyecto de reforma. Siempre es bueno que las historias estén en barbecho antes de escribirlas, no solo después. Suelen hablarnos mientras esperan a brotar. No hay mal que por bien no venga, quiero que sus raíces sean fuertes y hacerla mía antes de que sea vuestra. No obstante, hace un par de meses intenté modificar de nuevo La risa del violín y… para risa la mía. Tras las primeras intentonas, ha vuelto a ocurrir; se ha resistido una vez más con uñas y dientes, y ha nacido otra historia completamente ajena a ella. Una novela histórica que se desarrolla en la Baja Edad Media y cuyo título no puedo adelantaros porque sería revelaros demasiado. Es un título muy visual y chivato. Y bueno, estoy trabajando en ella en estos momentos. Se está «escribiendo solita», como si me la estuvieran dictando al oído mis Musas. No os digo más. Hasta tal punto va la cosa, que si me pongo a escribir se me pasa el día en un suspiro. ¿Qué me decís de lo extraño del asunto? En fin, tal vez La risa del violín se niegue a ser redimida, se quiere a sí misma tal como es: con todas sus miserias, sus cicatrices y sus pecados. Desde luego no negareis que es una novela íntegra y con carácter. Bravo por ella. Tiene más ovarios que yo.
  
En cuanto a mi novela La piel del invierno y la eterna pregunta de: ¿cuándo me la van a publicar? Deciros que todo el proceso de búsqueda editorial va por el camino establecido, que no es decir poco aunque lo parezca. El día menos pensado sonará la flauta, ya lo veréis. ¡Una miaja de fe, que la están peinando! :)

¡Feliz cumple Tierras de Alquimia!

Besazos.