1 de mayo de 2010

CLASE DE «CONO»




Dana observaba con curiosidad la imagen borrosa que proyectaba la lente. El profesor Niliun programó las órdenes en el teclado y al segundo, la imagen se volvió nítida en el gran telescopio.

—Niños, este planeta que estamos viendo es la Tierra, también llamado Planeta Azul. Su atmósfera está compuesta principalmente por oxígeno. Sus tres cuartas partes son agua ¿Alguno de vosotros sabe qué significa esto?

Dana se giró hacia la pantalla de agua y tocó su superficie levemente. Sonó un pitido.

«Respuesta desde Óxiron, cuadrante K-12, profesor Niliun» informó la imagen holográfica, mientras el maestro se servía un café de la máquina expendedora. Miró la pantalla correspondiente a esos datos.

¿Sí, Dana?

Que su atmósfera es compatible con la vida.

Muy bien le respondió—. No sólo es compatible con la vida, sino que alberga más de un millón de especies distintas. Sus diferentes ecosistemas permiten la supervivencia de animales, plantas y microorganismos.

Dana volvió a tocar la pantalla.

¿Hay vida inteligente? preguntó con curiosidad.

Sí… se podría decir que sí. En los estudios realizados al respecto, han llegado a la conclusión de que los seres humanos, como se llaman a sí mismos, son inteligentes. Han conseguido, a través de los siglos, ser capaces de sobrevivir a un medio hostil utilizando el razonamiento. Perduraron a los dinosaurios, a las glaciaciones y a todo tipo de catástrofes naturales. Ya en nuestros primeros estudios, el hombre primitivo aprendió a servirse de útiles de piedra para dar muerte a los animales y alimentarse. Descubrieron el fuego y cómo utilizarlo en su beneficio. Vivian en grupo. Está demostrado que se organizaban para la caza y se comunicaban no sólo gestualmente, sino usando el lenguaje oral. La vida del ser humano ha sido un largo recorrido hasta nuestros días, en los que han aprendido a cooperar los unos con los otros.

La niña sonrió. Dio un nuevo toque.

Entonces, son bastante parecidos a nosotros ¿No es así?

Sí, en cierto modo. Se toman muy en serio la vida humana. Para ellos tiene un valor fundamental, no dudan en recurrir a la razón para protegerla. Por y para la vida, el hombre esgrime cualquier ley.

Otro pitido interrumpió el discurso del maestro.

Entonces, el ser humano es excepcional ¿Cómo es que no hemos estudiado este planeta hasta sexto curso? ¿Por qué no hacemos viajes a la Tierra y compartimos con ellos nuestra cultura?

El profesor carraspeó.

Bueno… Nosotros también damos un gran valor a la vida, pero ellos no dudarían en extinguir a otra especie para su supervivencia. No vacilaría en aniquilar a otro pueblo. No les temblaría la mano al arrasar los bosques y los mares hasta agotar todos los recursos de los que dispone su planeta. Verás, Dana, es complicado explicarte esta cuestión. Nuestra especie ha sobrevivido, al igual que el hombre, a todo tipo de catástrofes naturales. También perduramos a los dinosaurios y nos organizamos para la caza. Tardamos más que ellos en utilizar el lenguaje oral, pero terminamos haciéndolo. Nuestra trayectoria ha sido muy parecida, pero hay muchas diferencias entre nosotros. Ellos utilizan el miedo para alcanzar sus objetivos. No dudan en hacer uso de ese instinto de supervivencia para atemorizar a sus semejantes y salirse con la suya. Lo convierten en terror. Ponen bombas, asesinan, hieren y coaccionan. Unos pocos, quieren manipular a la gran mayoría. Una sociedad aterrorizada, es más manejable. Si viven con miedo la libertad no existe y sin ella no hay justicia y sin igualdad… Vamos; que sus vidas son una paradoja, un circulo vicioso.

Se hizo el silencio por espacio de varios minutos. Dana, volvió a tocar la pantalla de agua.

Profesor Niliun, no lo entiendo afirmó con gesto ceñudo—. Por más que lo intento, no logro comprender el concepto de la palabra «terror».

Y así debe ser. Hizo una pausa y cambió la imagen del telescopio a otro planeta del Sistema Solar Ahora nos detendremos en el planeta Júpiter.




Copyright: Luisa Fernández

Foto: extraída de Internet.