15 de diciembre de 2009

MADE IN...



Doña Gertrudis, viuda de Fonseca, acudió al ginecólogo bastante alterada por sus desarreglos menstruales. No esperaba que el doctor le dijera gran cosa al respecto. Seguramente los análisis que le habían efectuado, constatarían que se encontraba en ese periodo tan molesto que se ha dado en llamar menopausia. Entró en la consulta, se sentó frente al doctor y éste, con una gran sonrisa, le comunicó:

Enhorabuena, señora Fonseca, va a ser mamá. Está usted de doce semanas y media.

¡No es posible! respondió con ojos desorbitados Soy viuda desde hace más de dos años, y no he tenido relaciones sexuales con ningún hombre. ¡Soy muy decente!


Siete meses después, y a pesar de sus insistentes negaciones al respecto, Doña Gertrudis, viuda de Fonseca, salía de la maternidad con su bebé en brazos. Era un niño precioso. Calvo y mofletudo. Lo único que le encontraba de extraño era que al darle de mamar, el crío vibraba produciendo un zumbido y en su diminuto trasero tenía grabadas las palabras: “made in Taiwán”


(Nada más llegar a casa, tiró a la basura su consolador).




Luisa Fernández.

Foto extraída de Internet.