16 de febrero de 2010

EL POETA



El poeta tenía varias plumas sobre su escritorio. Usaba una de pavo real para componer odas a la naturaleza. Otra de águila para los poemas épicos, y una de paloma para los versos que hablaban de libertad. Un día, paseando por los aledaños del cementerio, encontró una que no supo identificar. Al utilizarla, descubrió que todo lo que salía de aquella pluma daba miedo.





Copyright: Luisa Fernández


Foto extraída de Internet.