23 de diciembre de 2009

FELICITACIONES NAVIDEÑAS Y UN POEMA




Quisiera mostraros dos postales que me ha mandado TESA para felicitarme la Navidad. Me han gustado tanto que he pensado en compartirlas con todos vosotr@s.


Para quienes no la conozcan, os diré que Tesa es una buena amiga que vive en Barcelona y que es fotógrafa, escritora y poeta; en una palabra, una artista. Y si queréis daros una vuelta por su blog para conocerla, os aseguro que no quedareis indiferentes. Es alucinante.










Y para aportar mi propia felicitación, un poema sobre los sueños que puede que guarde un pequeño atisbo de esperanza para todos aquellos que queramos mantenerlos al calor del corazón (aunque algunos nos digan que los sueños no se cumplen).




LA VERTICALIDAD DE LA MIRADA



Comienza enero con la misma sensación

de irrealidad que atenaza mi vientre

contra tu cuerpo –amarte es un teorema.


Se balancean los días sobre el sofá del escritorio,

escurriendo las horas del invierno. Y es la misma canción,

decadente y cansada de los últimos tiempos, la que grita.


Los sueños no se cumplen –me dices.


Y vuelvo a colocar los lápices de colores en el frasco de cristal,

las hojas de papel en la carpeta. Luego, miro por la ventana.


La nieve cae inerte sobre la tierra ocre del camino.

Y es el frío el que huye de los abrazos. Los niños juegan,

son ángeles de voces diminutas. Alientos que caldean el aire

con fogatas de fiesta.


No importa en que momento se rompieron los sueños,

en que lugar vive ahora el insomnio. En qué parte de mi cuerpo

se escondió el desengaño para hacerse un refugio.

Las sábanas se han colmado de escarcha e imagino

que el tiempo, hace emigrar a los besos hacia estaciones

más cálidas. Son aves de paso.


Abril se vierte entre las nubes,

y el vaso del invierno estalla en mil pigmentos.

Crecen tulipanes en mis ojos,

mis manos son hiedras y trenzan

los prados maduros de mi muda geografía.


Me miro en el espejo, y son tus ojos

los que me observan –mi piel es un mapamundi incierto

donde se vencen los plazos y las fechas-, y me quedo desnuda,

dibujando en el vidrio la silueta del miedo.

Tal vez sea este silencio el que mata la duda.


El que escala a zarpazos por mi cobardía. El que descuelga

sus hilos de soledad sobre mis párpados, impidiéndome ver

más allá de la tregua.


Los sueños sí se cumplen –sentencio.


Y saco los lápices de colores del frasco de cristal.

El papel de la carpeta. Bosquejo, coloreo, difumino.

El trazo se pierde en la luz que captura mis retinas.

Y es, acaso, la misma canción la que se descuelga

en signos tristes de derrota, pero con otra letra,

la que inunda ahora mi cielo con pájaro de vuelta.



(Perteneciente al poemario inédito La Verticalidad de la mirada)



Copyright: Luisa Fernández

Fotos: TESA http://elperfumedelasmoreras.blogspot.com/