29 de abril de 2014

40.000 visitas ya



Hola a tod@s

Gracias a vosotros Tierras de Alquimia ha sobrepasado las 40.000 visitas. Es algo para celebrar, qué duda cabe. 




Aunque toda fase de superación lleva consigo una reflexión. Al menos a mí me apetece hacerla puesto que estoy en una etapa de cambios, de puntos de vista distintos a los que tenía cuando comencé mi andadura bloguera y literaria. 

Durante todo este tiempo he colgado en mi blog una entrada cada diez días más o menos. No parece mucho, pero si contamos con que la mayoría de ellas eran relatos y micros, el recuento total asciende a unos 180 textos aproximadamente. Son unos poquitos, la verdad. Algo así como tres antologías bien cumpliditas. 

Sin embargo, y debido a mi exceso de trabajo, Tierras de Alquimia ha estado a medio gas durante meses y me temo que seguirá estándolo algunos más porque me es muy difícil abarcar tantas cosas si quiero seguir escribiendo. Mi estilo, sumado a mi gusto personal y mi forma de trabajar, implican muchas horas de trabajo. Y esto es algo en lo que no puedo racanear tiempo. Soy lenta, metódica, contemplativa. Me gusta recrearme hasta en el más mínimo detalle, saberlo todo de la época sobre la que voy a escribir, aunque luego no utilice ni la mitad de los datos documentales que he ido recabando. Es así como funciono y ni siquiera me planteo la idea de cambiar ni un ápice mi forma. Hasta ahora he abarcado como he podido todo lo que me echaran, pero hoy por hoy se hace necesario un ralentí. No se puede estar a mil revoluciones por minuto sin acusar desajustes en el motor. Para dar lo mejor de mí, no me queda otra que priorizar en lo que pueda.  

Es por eso que después del verano pondré en funcionamiento mi web/blog de autora. En mi nuevo espacio también se podrá comentar. De hecho tendrá las mismas funciones que un blog y la misma cercanía, pero con más contenidos y no publicaré ya relatos ni micros, dada la exigencia de tiempo y esfuerzo que implica. Tengo que ir superando etapas e intentar adaptarme a las nuevas. Es importante para no desfallecer en este largo y duro camino. Aunque no voy a mentiros. Puede que lo mande todo a paseo y me dedique a hacer bolillos. No lo descarto, visto lo visto, porque estamos llegando a un punto muy cuestionable sobre el «precio» que implica ser un modesto juntaletras.

En mi caso particular es algo así como intentar ser una autora superwomanmegaescritorapublicistatopeway. Uf, me canso solo de escribirlo, no os digo más. Soy muy realista, no quiero llegar ni de coña a lo del síndrome  superwoman, imaginaros lo que me interesa a mí el resto de la palabreja. Ya estoy muy currada y debe de ser por eso que me falta el aliento con solo ver la cuesta. Yo lo que necesito es oxígeno o el boca a boca de un tío buenorro y que se dejen de historias patateras. Y para nada se trata de dejar de escribir. Eso ni me lo planteo. Se trata tan solo de marcarme mis propias metas y mis propios tiempos. Qué puedo y qué no puedo hacer. 

Mientras tanto, el funcionamiento del blog seguirá como en los últimos meses. A medio gas, pero con todo mi cariño. El que siempre he intentado trasmitiros. 

Gracias por vuestro apoyo y por seguir estando ahí. Un besazo.