12 de diciembre de 2013

Cuarto aniversario de Tierras de Alquimia



 

Esta tarta tan maravillosa me la regaló para mi cumple Amy Mafer. Me hace mucha ilusión compartirla con Tierras de Alquimia. En ella aparece un extracto de mi novela Alcander. Es un guiño genial. Este es su blog de repostería: http://amymafer.blogspot.com.es/p/sobre-amy.html


Ya ha pasado OTRO año más… 

Tierras de Alquimia cumple cuatro años. Qué mayorzote!!

Me he retrasado unos días con la tarta y las velas, pero no creáis que me había olvidado del cumple de mi querido blog, solo esperaba el momento adecuado para celebrarlo y darle sus merecidos tirones de oreja. 

¡¡Felicidades, Tierras de Alquimia!! 

Este año que está a punto de terminar, merece para mí una mención muy, pero que muy especial. Todos estáis al corriente de las buenas nuevas. Mi primera novela ha conseguido ver la luz. ¿Hay algo más grande para una escritora? Es un sueño hecho realidad. El fruto de años de trabajo y dura lucha. 

Pero como aquí de lo que se trata es de hacer un balance de estos doce meses de blog, os diré que han sido poco productivos a nivel escritura. Mis esfuerzos los he dirigido al proyecto de promoción de Alcander. He escrito poco, pero no por falta de ganas. De haber podido, hubiera terminado mi nueva novela ECDA y estaría a punto de concluir también EFDSA, de tintes históricos (ya sabéis que solo pongo las siglas de los títulos hasta que las novelas pasen por el registro). Ambas están a punto de caramelo, a falta de varios capítulos para su final. 

Aun así, no he dejado de lado las antologías. Una de ellas está a punto de ver la luz. Ya os informaré en su momento.  También ando enfrascada en alguna más, pero son trabajos muy puntuales. No creo que me embarque en otros proyectos colectivos en una larga temporada. Me centraré en terminar las novelas. Es lo que realmente me apetece ahora. 

Echo en falta mi coqueteo diario con las letras. Levantarme a las siete de la mañana, tomarme un café y darle a la tecla hasta que las ideas toman forma o las dejas por imposible. Ese «truco o trato» con las historias y los personajes, que tanto me apetece, se me antoja muy lejano. A ver si logro encontrar ese punto intermedio que me permita cumplir con mis compromisos sin dejar de lado la escritura. Tengo que buscar la manera de ser más productiva y aprender a decir «no» a aquellas personas que no dan valor alguno al esfuerzo que hace una regalando su trabajo y su escaso tiempo. Bueno, tengo que aprender tantas cosas todavía… Hay que ir cerrando etapas. Es ley de vida. 

El año que está por llegar será un tiempo de cambios, aprendizaje y decisiones a tomar, pero también de sueños que todavía no se han cumplido. Mi abuelo solía decir que siempre hay que tener un sueño en la recámara por si uno quiere jugar a la ruleta rusa o suicidarse con él… Sí, mi yayo era muy «peculiar». Creo que lo decía por los inconformistas o los que viven en las nubes. Mi tía abuela no era tan pragmática, decía que eso de atesorar un sueño es como proteger la honra; a la larga, la única que pierdes eres tú. Bueno, dichos aparte, pienso que soñar es gratis y allá aquellos que se conformen. Ya sabéis que yo soy una sonámbula de nubes y no me canso de soñar despierta.

Gracias a tod@s por vuestro apoyo incondicional y por estar ahí un año más.  Vamos a por el quinto. Según dicen, no hay quinto malo. A ver si es verdad. 

P. D: Estas Navidades no os olvidéis de regalar literatura de autores españoles. Tenemos escritores fabulosos, muchos son noveles y sin nuestro apoyo lector no saldrán a flote.   
    
Besazos a repartir.