3 de septiembre de 2010

DE VUELTA AL BLOG

Hola a todos.

Comienza septiembre, y con él espero que nos deje el calor sofocante en Madrid. He estado ausente del blog algo más de un mes, en el que no he parado de hacer cosas. He pasado mis vacaciones trabajando. Curioso y contradictorio. Mi novela de fantasía (un poco épica, oscura y hechicera), va tomando su forma definitiva. He dedicado gran parte de mis horas a su corrección y a las ilustraciones de los personajes. Susana Eevee, cuya primera novela de fantasía épica DOS CORONAS, verá la luz antes de final de año en la colección Escálibur Fantástica, de la editorial Ajec; es quién me está ayudando en esta ardua tarea. Es un lujo poder contar con ella. Desde aquí le doy las gracias por regalarme su escaso tiempo libre. Bajo su sabio consejo, su infinita paciencia y su ojo rapaz, Alquimistas de Sombras, AdS para los amigos, se está convirtiendo en una señorita con buenos modales a la mesa. Hasta va a tener un mapa de la región que realizará Pandora, mi más fiel colaboradora, y a la que debo el diseño de este blog y mi retrato. Gracias infinitas también a ella.

Quedan apenas 100 páginas para terminar la primera revisión. Cien peldaños de una angosta escalera. Han sido horas y horas de duro trabajo y devaneos. Tres años en los que cada hueco disponible que tenía lo he empleado en urdir y desarrollar AdS. Y en los que, para ser justos, he disfrutado y seguiré haciéndolo. Todo un reto.

Ahora, debo encarar otra clase de desafío. Otro escalón más en la escalera. El rechazo editorial no me asusta. Duele, pero sé encajarlo. No en vano llevo en el mundo de las letras más de diez años aprendiendo a ser escritora, y he tenido tiempo suficiente para saber digerir muchas negativas. Lo que me da verdadero miedo es que no se tomen la molestia de leer la novela. Sé que para que esto no ocurra, tiene que ir bien presentada. Es una recién nacida sin fe de vida ni padrinos. Y ya sabemos como somos las madres… para nosotras no hay niña más bonita. Tendré que mostrarla a los demás tal y cómo yo la siento. La Buscadora, ésta que suscribe, emprenderá una ardua ofensiva que la pondrá al límite de sus fuerzas a la caza de agente literario y editorial. Y sabe, perfectamente, que es una batalla perdida mucho antes de empezar. Lo sabe. Aún así, emprenderá el viaje con esperanza, con las manos y el corazón desnudos. Sin armadura que pueda detener las embestidas. Blandiendo las únicas armas que le quedan: la férrea voluntad que hasta ahora no la ha abandonado y un puñado de letras y sueños.

Os dejo ya con un pequeño extracto de la Introducción Sinfónica de Rimas y Leyendas; de Bécquer. Él fue quien me mostró que hay muchos mundos por descubrir en la literatura. Tenía nueve años cuando le conocí y, aunque tal vez sea el culpable de mi excesivo gusto por la adjetivación, le debo mi gran amor al misterio, al terror y a la fantasía. Creo que sus palabras definen muy bien lo que siento frente a mi primera novela.

«Por los tenebrosos rincones de mi cerebro, acurrucados y desnudos, duermen los extravagantes hijos de mi fantasía, esperando en silencio que el arte los vista de la palabra para poderse presentar decentes en la escena del mundo.

Fecunda, como el lecho del amor de la miseria, y parecida a esos padres que engendran más hijos de los pueden alimentar, mi musa concibe y pare en el misterioso santuario de la cabeza, poblándola de creaciones sin número, a las cuales ni mi actividad ni todos los años que me restan de vida serían suficientes a dar forma.

Y aquí dentro, desnudos y deformes, revueltos y barajados en indescriptible confusión, los siento a veces agitarse y vivir con una vida oscura y extraña, semejante a esa miríada de gérmenes que hierven y se estremecen en una interna incubación dentro de las entrañas de la tierra, sin encontrar fuerzas bastantes para salir a la superficie y convertirse, al beso del sol, en flores y frutos.

(…) ¡Andad, pues! Andad y vivid con la única vida que puedo daros. Mi inteligencia os nutrirá lo suficiente para que seáis palpables. Os vestirá, aunque sea de harapos, lo bastante para que no avergüence vuestra desnudez (…)»

Iré visitando vuestros blogs. Un besazo y que tengáis una buena semana.