15 de abril de 2010

EL VAMPIRO




Un vampiro me está rondando. Todas las noches viene a visitarme a mi cama. Se cuela en mi habitación mientras duermo y se acuesta a mi lado. No es un vampiro corriente, está mayor. Resuella que da pena mientras intenta seducirme. Tiene barba de tres días, barriga cervecera y un aliento a ajo que echa para atrás. Y no es que no me sienta halagada, ¿a qué chica de quince años no le gustaría tener un novio vampiro? Es que, curiosamente, se parece demasiado a mi padrastro.


Copyright: Luisa Fernández

Foto extraída de Internet