9 de febrero de 2010

BARRO





Son tiempos de barro.


De pisadas hundiéndose en la rutina.


De torres obreras.


De camionetas atestadas.


De sudor, de ahogo.


Y a él le duelen los brazos


de volcar sus sueños en ese fango viejo,


el mismo que pisan a diario


los hombres de la fábrica.


Llueve.


En la distancia el tranvía,


su rostro.


La angustia de unos ojos


comiéndose las moras de unos labios.


Y se hace hueco a codazos


de impaciencia, y tartamudea


un saludo.


Ella sonríe.


Y a él le parece una diosa surgiendo


del río Duero.


Tras los cristales la realidad estorba,


escuece las retinas.


Los niños alfareros, hacen botijos


con los sueños.




(Extraido del poemario inédito Sueños de Barro)




Copyright: Luisa Fernández


Foto extraída de Internet.