20 de marzo de 2012

Mi entrevista a Javier Pellicer



Hola a tod@s.

Hoy os traigo a Tierras de Alquimia a Javier Pellicer, el autor de El espíritu del lince. Sé que muchos de vosotr@s estáis deseando conocerlo un poquito mejor. Es por eso que me he animado a hacerle unas preguntas. Javier ha respondido con la amabilidad habitual que le caracteriza. Espero que la entrevista os acerque a este gran escritor y a su obra.



¿Cuáles han sido tus referencias a la hora de escribir? ¿Desde cuándo escribes y desde dónde? (desde el corazón, el estómago, las tripas…)

El gusanillo de escribir se lo debo especialmente a Tolkien. Recuerdo cuando leí por primera vez El Señor de los Anillos, siendo poco más que un adolescente, y me dije: «Yo quiero hacer eso, crear un mundo, unos personajes y una historia así». Esa fue la chispa, aunque en honor a la verdad no empecé a escribir seriamente hasta unos años después.
¿Desde dónde escribo? Un poco desde todos esos lugares y algún otro. Dicen que algunos deportes hacen trabajar todo el cuerpo. Escribir requiere de toda la persona: cabeza, corazón y alma. Es cierto que soy un autor que busca siempre transmitir la emoción, pero también trato de racionalizar algunos aspectos, ser muy realista incluso cuando escribo fantasía. Como siempre digo, en el equilibrio está el camino. ¡Lo complicado es alcanzarlo!

Costumbres. Supersticiones. Manías. Pautas. 

No soy muy maniático a la hora de ponerme a escribir. Me conformo con poco: silencio y un lugar en el que me sienta cómodo para teclear. A veces, cuando me encuentro con algún bloqueo, me gusta desconectar de todo, sentarme en mi sillón (o en la terraza, si hace buen tiempo) y dejar vagar la mente hasta que me topo con la solución al problema. Y prefiero madrugar para escribir a trasnochar.

Acaba de salir a la luz tu primera novela El espíritu del lince. Iberia contra Cartago, en Ediciones Pàmies. Háblanos sobre el periplo que ha supuesto para ti llegar a verla publicada. 

¡Muchos nervios! (Risas) No es la primera novela que escribo (ni la segunda o la tercera), así que en ese sentido la planteé como cualquier otra: sin pensar en si podría o no ser publicada. Pero al terminarla (y corregirla bastantes veces) obviamente me planteé cuál era el siguiente paso. Me decidí por buscar un agente literario antes que probar directamente de nuevo con las editoriales. Esto debería haber supuesto un período bastante largo de tiempo, pero tuve la fortuna de que una de esas agencias a las que envié la carta de presentación fue ZW Agencia Literaria, que casi de inmediato se mostraron interesados en representar la novela. Fue más larga la espera hasta encontrar una editorial, porque en las condiciones actuales del mercado literario las editoriales aún son más exigentes. Pero llegó el día. Ediciones Pàmies confió en la obra y la apoyó sin paliativos, lo cual supone una satisfacción que, incluso para un escritor, es difícil de describir. Por el camino han quedado muchas horas de trabajo, muchos sinsabores (madrugones, frustraciones, etc.) y también, por qué no decirlo, muchos buenos momentos.

¿Qué te motivó para escribirla?

El espíritu del lince nació como un reto personal. Tras años escribiendo historias dentro del género fantástico (tanto relatos como varias novelas) quería hacer algo nuevo. Yo siempre había sentido un respeto enorme por la novela histórica, y ahí surgió la idea: ¿sería capaz de hacer algo que me exigiera un nivel de documentación tan alto? ¿Donde no todo el peso recayera en mi imaginación? No pude resistirme y decidí intentarlo.
Buceando entre las épocas históricas y los sucesos que despertaran mi inspiración, me topé con el Sitio de Sagunto, capítulo vital en nuestra Historia Antigua, y que desembocó en la Segunda Guerra Púnica. La narración de Tito Livio me cautivó desde el primer momento, porque hablaba de un episodio épico transcurrido aquí, en mi tierra: grandes guerreros enfrentados a una situación desesperada, héroes tan impresionantes como los de cualquier narración fantástica. No tardé mucho en comprender que aquél era el final de esa historia que había estado buscando. El resto de la novela creció alrededor de esa semilla.

Algunos escenarios en los que se desarrolla El espíritu del lince están cerca de Benigánim, el pueblo donde vives, y me consta que has podido visitarlos. ¿Cuáles fueron tus impresiones al hacerlo? ¿Qué sentiste?

En efecto. Gran parte de las localizaciones están situadas en la Comunidad Valenciana (llamada por entonces Edetania y Contestania), como Lliria, Elche y Sagunto. Algunas otras en Murcia y Albacete. Pero la que más cerca me quedaba era Xátiva, a escasos quince minutos de donde vivo, así que esa fue una visita obligada. En honor a la verdad, es muy poco lo que queda del período íbero en la que una vez fue Saití, así que es complicado hacerse una idea sin recurrir a la imaginación. También la orografía e incluso la flora han cambiado mucho. Pero la sensación de saber que estás recorriendo los mismos lugares que tus personajes es muy evocadora. Incluso redescubrí parajes que antes ni siquiera me detenía a contemplar y los contemplé con nuevos ojos.
Curiosamente, la impresión más fuerte me asaltó en el Museo Prehistórico de Valencia, cuando me enfrenté cara a cara con uno de mis personajes (o sus restos, el esqueleto de un niño recién nacido). Una sensación muy emocionante.

¿Cuál fue el mayor obstáculo con el que te encontraste a la hora de concebir la historia?

Sin duda, mi casi absoluta ignorancia sobre la cultura íbera y aquella época de la Historia Antigua. La sociedad ibérica es una gran desconocida para la gente en general (aunque los investigadores han descubierto más información de lo que yo imaginaba), y además yo no he cursado jamás estudios avanzados del tema, así que tuve que aprender prácticamente de cero. No sé ni cuantas horas he pasado leyendo libros especializados y artículos de expertos. Sin embargo, resultó ser una experiencia maravillosa y muy estimulante, y creo que he salido bastante bien parado (aunque serán los historiadores quienes juzguen este extremo). Incluso la mayoría de nombres de mis personajes son reales, encontrados en tumbas y monedas de la época. No descarto volver en un futuro más o menos cercano a las tierras íberas.

Tengo entendido que has preparado algunas sorpresas para los lectores de El espíritu del lince. ¿Puedes decirnos de qué se trata?

Efectivamente, Luisa. Mi intención es que el lector de la novela tenga una experiencia lo más completa posible. Por sí mismo el libro ya representa la mayor parte de lo que quiero transmitir, pero he querido ofrecer un extra a quien gasta su dinero en la obra. Además del blog oficial de la novela (http://elespiritudellince.blogspot.com/), donde el lector puede saber unas cuantas cosas más, interactuar conmigo y tener cumplida información de todo lo que respecta al libro, he preparado un regalo especial para los compradores del libro: una antología de relatos (en formato digital) ambientados en la novela, protagonizados cada uno de ellos por un personaje secundario de El espíritu del lince. La ofreceré gratuitamente de modo muy sencillo a través de mis cuentas en Facebook, mi blog personal (http://tierradebardos.blogspot.com/) y el ya mencionado blog oficial de la novela. Eso, creo, dará una visión más amplia de algunas escenas que en la novela son mencionadas con menor detenimiento. No es una novedad que un autor ofrezca un relato a sus lectores, pero hasta donde yo sé ningún escritor había creado una antología de 70 páginas expresamente. Es mi manera de agradecer un poco más la confianza del lector.

Javier, eres de esos escritores que se mueven bien en varios registros. ¿Con cuál de ellos te sientes más cómodo?

Obviamente con el que más he trabajado es con la literatura fantástica, en todos sus ámbitos. No le hago ascos a la ciencia ficción e incluso flirteo a veces con el terror. Pero he descubierto que la novela histórica me apasiona también como escritor. Como ya he dicho, mi intención es seguir con este género mientras se me ocurran historias interesantes que contar, compaginándolo con el fantástico si fuera posible.

Proyectos: ¿en qué andas metido? ¿Tienes ya en mente tu próxima novela?

Algo hay por ahí, pero soy de los que prefieren adelantar poco, me temo (risas). Aunque sí es cierto que estoy ahora mismo corrigiendo una novela fantástica. Veremos cómo avanza el asunto. También hay varias antologías de relatos con otros autores que pueden ver la luz en breve.

¿Cómo ves el panorama literario? Algunos consejos para aquellos que estamos a la espera.

No soy nadie para dar consejos que deban ser tenidos en cuenta, porque yo también estoy comenzando. Solo puedo hablar desde mi experiencia, que he basado en el esfuerzo y la constancia, en la autocrítica y la aceptación de las críticas de los que saben más que yo; en el constante aprendizaje y en el afán de superación. Así que el mejor consejo que puedo dar es que hay que tener mucha voluntad, no rendirse, y aceptar que siempre se puede, y se debe, aprender algo nuevo.
En cuanto al panorama literario, mentiría si dijera que está bien. La crisis económica se ceba mucho en las actividades culturales, como es lógico (se prioriza en las necesidades básicas cuando escasea el dinero). Es muy complicado destacar en el mercado tradicional editorial, pero yo soy la prueba de que se puede conseguir. Insistiendo una y otra vez. Si te niegan publicar una obra, hay que pararse a reflexionar, aprender de la experiencia, y seguir adelante; bien mejorando ese manuscrito rechazado, o bien probando con uno nuevo. Hasta encontrar la historia que cautive al agente o editor.

¿Qué crees que buscan las editoriales a la hora de dar el «sí quiero» a una obra? ¿Calidad o que sea comercial?

Pues yo creo que ambas. No nos engañemos: las editoriales no dejan de ser un negocio. Su prioridad siempre será recuperar lo que invierten en sus obras, lo cual es comprensible (algunos editores incluso arriesgan su patrimonio). Pero yo creo que una vez hecha esa primera criba entre lo comercial y lo no comercial, se impone la calidad. Lo cual no quiere decir que siempre acierten. Todos somos humanos y el gusto de las personas es algo subjetivo. Que se lo digan a Decca Records, que rechazó a los Beatles (risas).

¿Cuál es tu opinión al respecto de los compañeros que se decantan a publicar en Amazon?

De respeto. Siempre he defendido que cada autor debe fijar su propio camino, en virtud de lo que quiere conseguir y cómo quiere alcanzarlo. Y autopublicar en Amazon u otras plataformas es tan digno y válido como el método tradicional. De hecho son públicos diferenciados.
Otra cosa es que pueda pensar que la autopublicación en estos portales aún debe asentarse, fijar unas reglas para evitar el caos y, tal vez, unos filtros para incentivar las obras de calidad en frente de aquellas que aún no están maduras. Pero ese es otro tema y muy opinable. Hay grandes autores en Amazon (con una sólida carrera a sus espaldas, que no tienen nada que demostrar) y muy buenos libros.

Javier, muchas gracias por dedicarle a los seguidores de este blog tu tiempo. Te deseo toda la suerte del mundo.

Gracias a ti, Luisa, por tener siempre las puertas de tu casa abiertas para mí. Un enorme abrazo para ti y todos tus visitantes.

Entrevista realizada por Luisa Fernández.

9 de marzo de 2012

El blog de «El espíritu del lince», de Javier Pellicer



Sólo quedan tres días escasos para la salida al mercado de El espíritu del lince (Ediciones Pàmies), de Javier Pellicer

Es por eso que quería presentaros el blog que su autor ha inaugurado para dar a conocer todos los detalles relacionados con su libro: un avance del prólogo y del primer capítulo (para ir abriendo boca), la primera presentación, más información sobre los personajes, las localizaciones reales donde se desarrolla esta historia, un espacio dedicado a las preguntas de los lectores, en el que él mismo os dará contestación, y algunas sorpresas más...

Os animo que a que echéis un vistazo y leáis el prólogo y el primer capítulo. Es una historia fascinante que logrará engancharos desde las primeras líneas.

Pinchad en el logo para visitarlo.
 
 

5 de marzo de 2012

Markos Hacha. Relatos Perturbadores.

Hola a tod@s.

Tras varios meses de intermitencia en mi blog, vuelvo a la carga con uno de mis Relatos Perturbadores. Este, en concreto, tiene más años que yo, pero le he customizado para que luzca un cutis más fresco. Un tuneo sin demasiadas consecuencias. La esencia ha quedado intacta.
También, y para todos aquellos que están preguntándose sobre mi última novela (sé que sois muchos), quería deciros que ya está terminada.
Es una gran historia. Una trama potente y escrita con mi mejor voz. La comencé hace más de seis años y ve su culminación ahora, después de diez meses de intenso trabajo (vamos, ni el parto de la burra).
Estoy muy satisfecha con el resultado. Tanto es así, que el manuscrito ya está rulando por ahí para ver la luz. Todos sabemos que me espera un camino de espinas. No es la primera vez que lo atravieso y con toda seguridad no será la última. Pero no por eso voy a darme por vencida.
Creo en mi obra.
Creo en esta historia, y voy a defenderla con uñas y dientes (a hostias, que diría uno de mis personajes). No voy a parar hasta que alguien le dé una oportunidad justa (sí, he dicho justa y añado imparcial).

Dicho todo esto, os dejo con mi relato. Un besazo.


Markos Hacha

Lo despertó el sonido de la lluvia al golpear la broza del refugio. Apenas había amanecido. La pálida luz caía en sesgos a través de las ramas. Semejaban garras que lo señalaran acusadoras.
Markos Hacha miró a los ojos de todos aquellos hayas centenarios. Sabía que ellos lo odiaban; que agitaban sus tentáculos con rabia y pactaban a sus espaldas con el viento para bramar su apellido en las noches sin luna. 
—¡Malditos rencorosos…!
Su soledad era buscada. Se quería a sí mismo fuera del enjambre; de los días que se perseguían iguales, del querer y no poder de una sociedad de ida y vuelta. Y no es que fuese un antisocial; no, no era eso. Renegaba de los estamentos oficiales, de la burocracia, de los políticos, de sus mentiras y engaños, de la burda comedia que representaban. Para él, renegar, era la última salida pacífica a la vergüenza que le ocasionaba pertenecer a la misma raza. Tampoco le atraía demasiado ser un zángano de la colmena y urdir en el enjambre, ni tener que entrar a presión por el cuello sinfín de la botella.

1 de marzo de 2012

Reseña de «Instinto de superviviente», de Darío Vilas



Instinto de Superviviente
Editorial Dolmen
Colección Línea Z
© 2011, Darío Vilas
Género: Novela / Terror / Zombis / Supervivencia / Narrativa castellana
Portada de Alejandro Colucci
ISBN: 9788415296072
224 Páginas 

Sinopsis

No hubo señales, no existían previsiones. El mundo no estaba preparado para hacer frente a una catástrofe como aquella. El caos se desató, arrasando con una civilización ignorante de lo que se avecinaba. Andrés sí lo vio venir, y por eso fue la única persona que pudo mantener con vida al pequeño Damián. Juntos tratarán de escapar de una ciudad tomada por legiones de muertos vivientes, en busca de otros supervivientes.

Sin embargo, hay una amenaza más aterradora que las hordas de zombis; un enemigo imbatible: el instinto humano.

Reseña

Instinto de superviviente es la primera parte de la saga Instinto Z, ambientada en tres ciudades ficticias: Amalgama, Lantana y Simetría. Ha sido editada por Dolmen en su línea Z, y cuyo autor vigués, Darío Vilas, ve así publicada su obra en solitario. La novela consta, a su vez, de tres partes y está narrada en tercera persona omnisciente.
   
El eje de la trama central gira en torno a una ciudad, Amalgama, que es el epicentro de un holocausto zombi. Tres personajes: el pequeño Damián, Andrés, y Marga, la madre del niño, intentaran huir de ese presente desolador y llegar a la isla Simetría; único reducto a salvo de la ocupación. Para ello, no dudarán en dejar aflorar su instinto más primitivo. De una u otra manera, éste cobrará fuerza hasta dejarnos ver de lo que es capaz un ser humano por sobrevivir, con independencia de la edad.
  
Para esta novela, Darío Vilas ha utilizado un estilo directo sin artificios pero elaborado. Ha optado por la palabra exacta sin menoscabar la calidad del texto. Las diversas subtramas han sido desarrolladas en función del avance de la historia, que no decae en ningún momento. Los no muertos son el caldo de cultivo de una historia más profunda que va ligada a los vivos, y cuyas raíces podemos apreciar enseguida gracias al buen hacer del escritor. Darío ha sabido dirigirnos con eficacia a través de una estructura ligera; elipsando escenas para dejar lo superfluo en el olvido y mostrarnos lo interesante y esencial. Según mi opinión ha sido un acierto porque logra mantener nuestra atención hasta el final. Esta clase de estructuras son dinámicas y evitan recargar el argumento. Recuerdan a la técnica del relato. Yo bogo por ellas.

El terror que subyace en esta historia, no sólo proviene de los redivivos; los que respiran traen consigo oscuros secretos, logrando grandes golpes de efecto. Y es que el trato dado a los personajes, es uno de los puntos fuertes de la novela. Tienen pulso, palpitan. A través de flashback o pequeñas líneas temporales, llegaremos a conocer partes del pasado de los protagonistas; sus motivaciones, esa causa/efecto donde se explora al ser humano. Su conducta, condicionada o no por los acontecimientos; dejará al descubierto la carga existencial y las carencias que arrastran. Creo, por tanto, que es el motor de toda la narración. 

No podría pasar por alto los guiños que tiene la novela, y de cuyo simbolismo da buena cuenta Darío Vilas en sus notas de autor. A su vez, el lector podrá hacerse una idea de lo que está por venir en el segundo y tercer libro de esta trilogía. 




También haré mención a unos muertos vivientes insólitos, que surgen en esta historia. Me han parecido un contrapunto a tener en cuenta. 

El prólogo es de Javier Pellicer. Creo que pocos prólogos he visto cómo este. Es imposible no reparar en él. Me ha gustado su manera tan original de dar la entrada a la historia de Darío Vilas, donde no falta el humor y el guiño al lector. Genial. Estupenda su chispa. Os aconsejo que no lo paséis por alto, merece la pena.  
El epílogo es de Alejandro Castroger. La síntesis siempre va al final del libro por un motivo muy concreto: engloba todo lo leído en la novela. Se sacan conclusiones y se explora en ellas con total libertad. Jamás debe leerse antes, sino después. Éste ha buceado en las claves de la narración con acierto. Me ha parecido muy bueno.
La portada es de Alejandro Colucci. Una maravilla. Un ilustrador al que todos quisiéramos para nuestras novelas. 

Más sobre el autor:

Darío Vilas Couselo. Vigo, 10 de junio de 1979. Escritor, editor, redactor web y comercial, compagina su labor editorial con la administración de la web Cultura Hache, realiza críticas y reseñas para OcioZero.com y CaraB.net, y continúa dando rienda suelta a su particular visión del horror hispano. Finalista de prestigiosos certámenes literarios como el I Certamen de Relatos de Terror de la editorial Círculo Rojo 2009, Se Busca Escritor (Bubok y Microsoft) o el III Certamen Monstruos de la Razón (OcioZero). También ha publicado textos en varias revistas impresas y digitales, y antologías como Primeras piedras o Su Universo a través, y en tres números de la antología Calabazas en el trastero (Saco de Huesos): Terror Oriental, Peste y Monstruos de Cine.   Es co-autor de la obra Imperfecta Simetría (Círculo Rojo 2009), junto con Rafa Rubio. En mayo de 2011 publicó su primera antología en solitario, Piezas desequilibradas, de la mano de la editorial 23 Escalones.

Reseña realizada por Luisa Fernández.